viernes, 15 de enero de 2010

Abriendome para usted




La primera vez que me pidió meter las bolas en mi culo, le dije “esta seguro de lo que esta pidiéndome?”
Segura estaba yo que no podría, mi agujero realmente estrecho no cedería y quería evitarme el dolor de intentarlo. Pero algo susurraba en mi oído… “hazlo” y le dije “esta bien, lo intentare…”
Recostada en mi cama mis dedos comenzaron a jugar con mi culo, llenos de lubricante, facilitaban el camino al juego de bolas que esperaba cerca de mi… entrarían?
No podía esperar mucho tiempo porque sabía que usted quería saber si había cumplido sus órdenes, así que luego de lubricar bien mi estrecho rincón, acerque la primera de las tres bolas rojas y comencé a presionarla lentamente…

Para mi sorpresa pronto estuvo adentro, sin dolor… era obvio que las visitas de mis dedos a mi culo en cada orgasmo, estaban rindiendo frutos… Luego que la primera de las bolas estuvo adentro me detuve para disfrutar las sensaciones de mi cuerpo, no había dolor, pero entre mis nalgas se sentían las dos bolas que faltaban… y al moverme, la bola que estaba dentro de mi, vibraba, dándole a mi cuerpo el recordatorio de que mi culo estaba penetrado…
Con mis dedos roce nuevamente y note que estaba cerrado, presione un poco mas y la segunda bola fue entrando, podía sentir como mi culo se abría para recibirla y como se cerraba luego, esa es la sensación que mas disfruto, cuando mi culo arropa las bolas y las aprieta dentro de mi cuerpo… me pregunto si así lo arroparan a usted cuando me penetre, imagino como mi culo se abre para recibirlo y luego se cierra para tenerlo dentro de mi, para que Usted pueda sentir cada roce, cada pliegue, cada movimiento que mi cuerpo hace.

En ese momento, siento los deseos naturales de expulsar las bolas, pero se que debo controlarles y en lugar de sacarlas, presiono un poco mas la tercera para que quede dentro de mi.
Se siente incomodo… pero un par de minutos después mi cuerpo se adapta y ya no molestan… me gusta sentir que mi cuerpo logra adaptarse a las formas que usted desee… porque imagino las cosas que mi culo pudiese albergar con el tiempo y la practica… sobre todo la mas importante… su mano... Si alguien separara mis nalgas, solo vería entre ellas un pequeño hilo blanco que sale de mi agujero… porque todo lo demás esta dentro de mi.
Estoy mojada… Aunque las bolas no se sientan, el tener la conciencia que están dentro de mi me excita. Al caminar noto las vibraciones y aprieto… Al sentarme noto que mi culo quiere abrirse y presiono…

Es ese juego el que me gusta… Estoy en casa, preparo la cena, converso con mi hermana, veo un poco de televisión o hablo por teléfono… y ahí a la vista de todos, pero sin que nadie lo sepa también soy la chica que disfruta el juego de bolas en el culo, porque su Amo ha decidido que así sea. No importa, donde o delante de quien, Le pertenezco y por eso sonrío excitada, por eso me muevo… porque mi placer no son las bolas que siento dentro de mi, sino saber que Usted puede usarme como quiera, desde la forma mas sencilla, hasta la mas compleja.

Luego de varios minutos, incluso un par de horas, puedo quitarlas… Y llega otro momento deliciosamente incomodo… Al comenzar a presionar para que salgan, siento como si mi cuerpo evacuara, lo cual es un poco incomodo, sin embargo al sentir la bola abriéndose paso no puedo evitar cerrar de nuevo y sonreír… “primero no quieres que entren y ahora aprietas para no dejarlas salir”
Me gusta… como mi cuerpo se abre y se cierra adaptándose a las formas, como pareciera tragárselas cuando entran… y como se abre desde lo más profundo para dejarles salir…
Poco a poco se asoman y las comienzo a retirar una a una… las coloco en una solución para asearlas y las dejo allí mientras cierro los ojos y siento mi culo vacío… pero aun abierto…
Sonrío… No hubo dolor… Extrañas sensaciones va conociendo mi cuerpo y va disfrutándolas… y sentir que ese pequeño agujero va cediendo poco a poco me dibuja una sonrisa de satisfacción.

Se abre la puerta para sentir mas entrega.

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